septiembre 01
• Editado (sep 01, 2026)

Todo se explica sabiendo quién manda.

Mientras escuchamos al Rey, al Gobierno, a los políticos, a la Justicia y a la Prensa, no entendemos nada, diciendo indignados: “ no me lo explico”.

Durante muchos años pensamos que eran ineficaces o corruptos, para dar una explicación al cúmulo de hechos que nos indigna.

Pero seguimos indignados sin conocer el verdadero motivo: el causante, su identidad para nombrarlo, su plan, y así empezar nuestra defensa.

El creador del plan es la plutocracia internacional criminal, compuesta principalmente por el lobby sionista y la masonería.

Esta plutocracia está infiltrada en las instituciones como la OTAN, ONU, UE, y ONGs, y en los gobiernos, empezando por el de los EEUU y siguiendo por los de Europa, etc.

Desde hace décadas o siglos, esta plutocracia criminal, conspira contra las soberanías nacionales, haciendo negocio de ello, acumulando un poder tal, que su conspiración ha realizado impunemente crímenes de lesa humanidad, publicitados como pandemias, cambio climático, o guerras convencionales a su arbitrio.

El objetivo del plan es nuestra colonización, la pérdida de soberanía, y por tanto el robo de nuestros recursos y nuestro sometimiento, es decir, la pérdida de nuestros bienes y derechos constitucionales.

Se entiende sabiendo que los presidentes de los gobiernos infiltrados no planifican, no mandan, sino que reciben las órdenes de la plutocracia internacional criminal, conforme a una conspiración contra las naciones, disfrazada de agenda benefactora o nuevo orden mundial.

Todo se entiende sabiendo que crean los problemas, para vender las soluciones, consistentes en agravar los problemas.

¿ Cómo podemos volver a recuperar nuestra soberanía, nuestros derechos, y nuestra libertad?

Identificando al criminal causante del problema, y a la conspiración diseñada, financiada, y puesta en ejecución.

Desarmando al enemigo, quitándole su poder financiero, empezando por la cancelación de la deuda pública, contraída ilegalmente por el gobierno, títere del acreedor conspirador, que ha planeado nuestro robo y sometimiento.

Sabiendo que cada pandemia es una “ Plandemia”: sanitaria, bélica, climática.

Que siempre hubo gripes, meteorología cambiante y conflictos entre naciones y que convertirlos en emergencias, mediante bioingeniería, geoingeniería, o geopolítica, forma parte del plan de la conspiración criminal.

Mención especial merece la ingeniería social a través de la información, la enseñanza, y el entretenimiento: maquinaria que desde hace décadas está puesta al servicio del conspirador.

Pensemos que la ingeniería social etiqueta de conspiranoico, descalificándolo, a quien denuncia la conspiración puesta en ejecución, disfrazada de emergencias.

El conspirador, sabedor de que la opinión pública está empezando a conocer lo que realmente sucede, diseña su irrelevancia, la irrelevancia de la opinión pública, mediante un sistema que obligará a obedecer para sobrevivir: la vigilancia digital con la desaparición del dinero convertido en cartilla de racionamiento personal.

La reflexión final es que no hay más emergencia que la conspiración contra nuestra soberanía nacional y personal, es decir, la bota en nuestro rostro, según predijo George Orwell.

Entenderlo es comenzar a afrontarlo.

Ingenioso Hidalgo

31-8-2026 dC

Año VII DICTADURA2030

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