¡Vaya, vaya!. Resulta que varios años después del atentado sobre Nord Stream y tras la "implacable" investigación alemana, según los medios cuarteados, están atrapando a una serie de ucranianos sospechosos. Qué rapidez, Dios mío. Nadie lo sospechaba (con sorna, claro). Espero que no sea la típica cortina de humo para tapar a los que decidieron el plan original (el de inicio, no porque sea muy ingenioso).
En otro orden de cosas, o el mismo, y ante la tensa espera de una nueva temporada de "La voz", uno se atreve a poner alguna tertulia de alguna antigua emisora por la que don César y don Lorenzo pasaron (y mejoraron aunque sea durante su estancia), y se asusta y aburre cuando una y otra vez escucha que Rusia y China son los enemigos de España, que quieren hacerse con nuestros secretos de país "crucial" de la OTAN y bla, bla, bla.
Sinceramente, no creo que a España le queden muchos secretos y la verdad, envidio el carácter con el que los chinos vienen a España a ganarse la vida. Ojalá muchos fuéramos como ellos. Pero no, cuando oyes hablar del peligro de que se instale en España una empresa reputada china del sector del automóvil, parece que todos son espías, Fumanchús de opereta, ... Yo no sé si el que compra en Mediamarkt no es tonto, como dice su lema, pero de lo que estoy seguro es que la frase "nos engañan como a chinos" quizá debería cambiarse a "nos engañan como a españoles".