Como hijo de un antiguo maestro en un colegio de formación profesional cuya (la de mi padre) especialidad era la lengua, literatura y filosofía, siempre le envidiaré los conocimientos bien fundamentados y asentados que tenía en esas materias y en otras como historia, matemáticas incluso química. A mí me tocó la EGB y aprendí mucho de memoria, que espero poder rescatar del olvido porque me niego a pensar que todo ese conocimiento se haya perdido. Mi padre, sin embargo, tenía muy claras y presentes las líneas de la historia, los reinados, etc. Y con su humor crítico nos decía que no sabía qué era lo que nos enseñaban en el colegio.
Por lo menos le fui fiel en la lengua, que siempre se me dio con facilidad.
Actualmente, don Lorenzo, veo una falta de interés por escribir y hablar bien.
En la cima de los errores que más proliferan citaré tres que ahora me vienen a la mente:
1.- El dichoso "han" habido lluvias... No sé si se debe al influjo del catalán pero a mí me chirría hacer no decir lo correcto: "ha habido lluvias".
2.- El no saber diferenciar entre "si no" y "sino".
Y sobre los "porques, porqués, por que y por qué" ya ni insisto.
3.- La manía de no acentuar (tildar) el sí afirmativo en comparación con el si condicional.
Don Lorenzo se refería al error de una directora de colegio con el revelar en lugar de rebelarse. Otro caso es el de gravar y grabar.
Pero errores así los he visto en la publicidad, en los subtítulos de los telediarios, y lo que me parece peor, en medios escritos donde se supone que hay un corrector o alguien que repasa la noticia ya escrita.
La pena es que no nos damos cuenta de la riqueza que perdemos si obviamos la ortografía. No da envidia el inglés con sus palabras monosilábicas o la creación constante de términos que enseguida se ponen en uso. Mal hacemos si descuidamos nuestro idioma o usamos una palabra inglesa castellanizada porque nos suena como otra en español, como "to resume". Y peor si usamos "random" por no decir aleatorio.
Para para remediarlo sólo tenemos que poner un poco de empeño.
comentó en Programa Completo - 14/07/26
17 de jul 21:26
Don Isaac y don César. Incido en lo que ya comenté sobre la ortografía. Creo que hay una falta de humildad entre mucha gente para admitir que no está preparada.
No sé en cuánto está la nota de corte para hacer magisterio pero intuyo que no es muy alta.
Tengo una amiga que hizo magisterio aunque nunca ha ejercido e ignoraba alguna cuestión que yo consideraba básica.
Hace ya años, en unos cursos de alemán, una alumna le cuestionaba a la profesora si algo era complemento directo o indirecto. La profesora tenía razón. Yo me preguntaba entonces que si esa alumna no tenía claro el funcionamiento del castellano, cómo podía meterse en el fregado del idioma germánico.
Otra. Una profesora de un euskaltegi (donde se aprende vasco, euskera) confundía el "si no" condicional por el "sino" adversativo. El problema es que todo el resto de alumnos, unos ocho, le daba la razón a la profesora, imbuidos entiendo que por su supuesta autoridad lingüística. Yo me quedaba en minoría y no sólo con cara de tonto, sino como si yo fuera un tonto, ya que pasaron a otra materia rápidamente.
La última. Leer es evidentemente bueno. Yo he aprendido muchas palabras y ortografía porque siempre he sido un pesado que no lograba pasar la página si no entendía una frase. Ahora bien, mi hermano y yo nos reíamos hace poco cuando hojeando un libro de Bruguera de nuestra juventud en los 70-80 del siglo pasado nos encontramos con un "andé" en lugar del "anduve" preceptivo. Una falta venial pensé, que a veces se nos cuela al hablar.
Pero tengo un conocido de esos que está todo el día con un libro bajo el brazo, incluso en viajes cortos de bus, y del que me asusté cuando le vi escribir una frase con una falta de ortografía casi delictiva. Por esi, no tengo muy claro que ciertas personas con la lectura rápida, asuman una mayor capacidad lingüística, ortográfica e incluso cultural. Habrá de todo.