emanuel M.

Buen día, buenas tardes o buenas noches como dice don César, mi nombre es German Martínez padre de Emanuel Jesús Martínez quien ha hecho un comentario muy sabio y una excelente descripción de lo que representa la selección de futbolistas argentinos para todos los Argentinos sobre todo para los de clase media o baja como nosotros, son un referente, de que con esfuerzo y trabajo se puede llegar a cumplir nuestros sueños.

No puedo dejar de expresar mi decepción con las palabras de César Vidal con respecto a compararnos a los argentinos y a la selección Argentina con los genocidas del gobierno, israelí, la selección no tiene la culpa que estos asesinos se hayan puesto nuestra camiseta, y tampoco tenemos la culpa todos los argentinos de tener un presidente sionista, con el cual ninguno de los jugadores quiso tomarse una foto al igual que con el gobierno anterior, tan corrupto y de izquierda, como el gobierno de España actual.

Y a nadie, en su sano juicio, se le ocurriría comparar a todos los españoles con la izquierda y la corrupción de José Sánchez.

Creo que en el vocabulario de los muchachos de la selección, ni siquiera debe estar la palabra sionismo, así que me pareció demasiado mezclarnos con los genocidas israelitas.

Más allá de lo que pasó en el partido, de lo cual todo fue muy raro y corren fuertes rumores de que los futbolistas argentinos fueron presionados para entregar el partido y dejar ganar a España, si esto fue, así, me cierran muchas de las actitudes de los jugadores, pero claro a esto nunca lo vamos a saber los intereses y el poder que está detrás de estos mundiales es demasiado grande.

Lo que sé es que la selección de fútbol Argentina no son ni asesinos, ni genocidas.

Yo enseño la Biblia, todas las semanas a un grupo de muchachos futboleros de entre 20 y 35 años y su Biblia de estudio y el diccionario griego español, entre otros libros suyos, Dr Vidal son una gran herramienta donde allí sí les explico lo que es el sionismo y que este gobierno israelí genocida, no tiene nada que ver con el pueblo de Dios, es una ardua tarea porque muchos de ellos fueron criados con teología dispensacionalista.

Y después escuchar una editorial al mejor estilo de El Ciudadano Kane de Orson Welles, es muy decepcionante.

Es demasiado don César

A Jorge Luis Borges, un gran escritor argentino Pocos años después de la Segunda Guerra Mundial le hicieron una pregunta ¿qué opina usted de los alemanes? Y él contestó. No tengo placer de conocerlos a todos.

Messi y los jugadores no le dieron la espalda a los campeones, le estaban dando la cara a la tribuna argentina, a los millones que mirábamos del otro lado a un grupo roto, quebrantado decir perdón lo intentamos pero no llegamos. Y nada tiene que ver con un régimen genocida y asquerozo por el cual también sufrimos agravios y robos los argentinos y los españoles, si no con la responsabilidad que cargan esos jugadores sobre sus hombros. Mal hacemos los argentinos en poner ilusión, alegría, esperanza a espaldas de ellos y cargar tanta tensión sobre nuestro seleccionado embes de buscar al único que sacia de verdad, CRISTO.

No discúlpeme don cesar, no recuerdo yo en 6 años que le sigo haber estado en desacuerdo con usted una sola vez, pero le digo que en argentina no se vivió nada de eso ni se mencionó a Israel en los medios, y si bien la asociación con el régimen genocida zionista es odiosa y detestable no quita ni mancha lo que los jugadores argentinos hacen o representan sobre la cancha, por qué en el latir nacional se vive justamente de manera opuesta, el fútbol, el mundial es para nosotros un escape de la política, la economía, pero es aún más que eso, los argentinos nos sentimos infinitamente más representados en nuestra selección frente al mundo que en nuestra calamitosa casta política, el valor, el coraje, la garra y la tenacidad con que ellos salen a la cancha. Cada encuentro tienen sus tintes, sus luces y sus sobras, ningún argentino hoy niega que la selección española no sea la justa merecedora del título campeón del mundo, pero si nuestros muchachos fueron más áridos con ellos que ellos que con otros es por qué ante esa indiscutible superioridad técnica en el juego colectivo del rival lo vieron como una estrategia de desconcentrar al rival, no funcionó y terminó ganando la mejor sección merecidamente. Pero los futbolistas argentinos no representan un estado genocida ni siquiera representan a los líderes nacionales, si no a un pueblo, al paisanaje como usted dice, que ve en 11 hombres vestidos de su bandera corriendo detrás de un balon los mejores embajadores, líderes, y guardianes de nuestra historia, de las luchas, y los sueños de los argentinos, esperamos volcar ese sentimiento en nuestro día a día y por eso esperamos cada 4 años para gritarle al mundo aquí está Argentina esto son nuestros campeones. Sin más aprecio sus editoriales y le agradezco a Dios el que hable tan elocuazmente a través de su siervo que gran bendición a significado en mi vida