pablo.lugoherrera

8 de jul 19:07

A TODOS: ésto se va a poner muy feo que terminará en la paradoja... De nada sirvió el 11 de septiembre, porque los países invadidos, a excepción de Irán, volverán a ser lo mismo. Ya lo estamos viendo con Irak y, como siguen las cosas, lo veremos en Siria con el regreso de Assad. La paciencia de Erdogan, Xi y Putin se les va acabar.

8 de jul 14:22

Jose_Fernandez_Nogal Bien dicho, "en estos momentos." América hispánica, una vez los gringos expulsados por los grandes Iranís del Golfo, volverán a cagarse en esta zona a excepción de Brasil y Canadá y, si el momento llega, no dudaré en volver a cojer las armas para expulsar esos miserables, como ya se hizo en 1775. Imagínese: ya para esa época Québec y Nouvelle Écosse, no querían saber nada de esos yankis... Menos ahora.

7 de jul 23:41

Vito Para mí es la provincia de Québec, pues para los que conocen la historia. Canadá es un país de mierda, pero el menos mierda del G7. Éso sí, cuando llegue la hora de "pensionarme", recorreré todo el mundo, viviendo 6 meses en cada país. Yo me pregunto: ¿Qué país del G 7, permite una pensión así de buena? Por aquí a la orden si necesita de algo.

7 de jul 20:30

A TODOS: el editorial confirma lo que yo he pensado sobre el Nacionalismo y el Patriotismo. Basuras para sostener un Estado. Durante mí exilio, las cosas se me han dado por dos razones: sabía que España y los EEUU no me servirían de nada y, mí nuevo país, no solamente me sacó de la pobreza en un año, sino que me permitió educar con grandes carreras a mis 4 hijos y, sin embargo, sigo siendo anarquista. Aprovecho lo grandioso del país, pero nunca pongo mis esperanzas en el Estado. El Estado necesita de nosotros para sobrevivir... El individuo no necesita del Estado. Al contrario, se hace grande y más libre.

6 de jul 21:58

A TODOS: los que conocemos la Historia, real y no oficial de los EEUU, no esperamos nada de ese país miserable. No hay ninguna diferencia entre los Padres fundadores y la porquería actual de Trump. Ese país empezó mal. De los 100 hombres que, supuestamente iban a poblar ese futuro país, llegaron 50 con vida. ¿Por qué? Dizque, viajaron con el cuento de "Dios proveerá." Después de robar maíz a los indios, nada nuevo, decidieron trabajar. Lo único que se puede rescatar de ese país son Thomas Paine y los Cuáqueros. Ya para terminar, me llevé semejante sorpresa escuchando la basura de fútbol y yo, tanto que me cuidé para alejarme de este tema. Así es la vida.

4 de jul 13:52

No hay nada que disfrutar...

4 de jul 13:50

A TODOS: el peor editorial hasta ahora escuchado. Menos mal que conozco la historia verdadera y no la oficial. Veremos a César, como ya lo vimos con Israel, entregar sus premios gringos dándose cuenta que, ese país nació en el caos y, que hubo verdaderos personages, pero no esas basuras con biblia en mano que escuché en el editorial.

3 de jul 19:53

A TODOS: nada que celebrar. Al contrario, un día antes, recordamos la vergüenza y lástima que da ese país en decadencia. Por ejemplo, ver hoy Ghalibaf, en Irán, llorando a su padre Ali en Irán. Somos muchos los solidarios con un país que no tiene nada que ver con nosotros, así no estemos de acuerdo con su régimen. No hay nada que celebrar. Pobre país y pobre América hispánica, por tenerlo de vecino... Nada de diferencia con los países árabes teniendo a Israel como vecino... Una desgracia. De hecho, sí hay algo que celebrar: menos jóvenes, cada día, no caen en la desgracia de llegar a Iglesias cristianas evangélicas gracias a Israel.

30 de jun 19:54

"... Están en el modelo chino... En el modelo de un gobierno cuyo país vive en una dictadura." Lorenzo.- Querido Lorenzo: le recomiendo leer "Un mundo feliz" de Huxley, donde, resumiendo, nos previene que vivimos en las mejores de las Dictaduras, disfrazadas de Democracia. Si somos honesto intelectuales, vivimos más nosotros en dictadura que los Chinos... La única diferencia: ellos son conscientes.

29 de jun 21:17

Ase A mí no me gusta ninguna de esa dos basuras, aunque tengo un poco de admiración por Cepeda. Es más, yo afirmé que era la primera vez, por lo menos en este siglo, donde había verdadera diferencia entre dos candidatos. Lo mío es la Razón y, por eso evito la locura que es común en grupos, partidos políticos, naciones y épocas.