pablo.lugoherrera

Curious314 En Québec, Canadá, pero hay que tener cuidado. Aquí el gobierno es socialista mundialista, donde educan sus hijos a ver con normalidad toda esa basura globalista. Por ejemplo, a mí hija, nos propusieron de hacerla vacunar contra el Papiloma humano y nos negamos. Aquí, tener relaciones sexuales a temprana edad, es normal. Ésa ha sido una de nuestra forma de salir adelante. Envíar nuestros hijos a la Escuela, ya educados. El resto, si usted trabaja o estudia, y ahorra, logra salir adelante a pesar de la crisis financiera que no deja de parar desde 2008.

25 de may 14:30

Ramón D. Gracias. Tranquilo que las cosas han salido mucho mejor de lo que me esperaba. Mis dos hijos que llegaron conmigo, terminaron la universidad, uno de ellos es científico, y los otros dos nacidos aquí, están en estos momentos, uno terminando sus estudios en la universidad y el otro, comienza. En Colombia, hubiera sido imposible.

A TODOS: una de las únicas "verdades" que el Estado gringo a dicho es: "si usted es pobre, es su culpa." Para nada de acuerdo con la posición de Lorenzo, por lo menos en los países ricos. Lo viví durante mi exilio. Rechacé los EEUU y España, ya en 1999, porque sabía que era cambiar 1$, por 4 monedas de 25¢. Cuando llegué a mi "nuevo país", éramos ya 7 familias en un pueblo, hasta que decidí comprarme un vehículo. Me dijeron: "usted compra el carro y le quitan las ayudas sociales." No solamente compré mi primer vehículo sino que, al año, estaba comprando mi casa. El truco: el Estado es su enemigo y, la inmigración, el objetivo número 1, es crear problemas para después crear "soluciones." Y ya no hablo de mis 4 hijos: todos preparados en universidades, cuando en Colombia, se necesitan 14 generaciones para salir de la miseria.

21 de may 21:58

A TODOS: 3 años después de la visita de César Vidal a Colombia, según el editorial, yo terminaba el colegio y quería irme de casa. Decidí, entonces ser policía. En ese mismo año, matan a un candidato presidencial, Galán, se abre la puerta para crear un grupo élite y yo aproveché. Fue la guerra contra Pablo Escobar, hasta que en 1991, el Estado utilizó el grupo al que yo pertenecía, para asesinar campesinos y hacerlos pasar como guerrilleros. Yo me negué y fuí aún más lejos: los denuncié. Éso me trajo persecución, amenazas, cautiverio y golpes hasta caer en estado de coma. Después de 12 años de persecución, decidí ser parte de las estadísticas: el exilio.

A TODOS: en el caso de Javier Rupérez, hay una citación de Nietzsche que la cae como anillo al dedo: " los mediocres siempre buscan debilitar a los mejores, porque les recuerdan lo que no son."

1 de may 18:44

Es mí caso. Creo que hay que volver a cargar la aplicación. Cuando tenga tiempo, lo intento.