Antonia

Las Palmas de Gran Canaria, España

Programa interesantísimo que toca prácticamente todos los palos que definen a una sociedad podrida como la nuestra que vende como progreso social el darte herramientas para paliar el dolor que ella misma te crea. Esa es la única prevención que aporta.

Por supuesto que todos podemos llegar a entender los motivos de una persona para no querer seguir viviendo. Personalmente solo conozco un caso. Un amigo con 52 años parapléjico por un accidente desde los 13 años (edad complicadísima) que se acogió a esta ley y hace unos meses puso fin a su vida. Lejos de creer que se trataba de no soportar estar atado a una silla, que también, su razonamiento iba más allá de ese hecho. Entendía que sus problemas físicos iban a peor y que sus cuidadores principales, sus padres, eran ya demasiado mayores como para soportar una carga creciente y más viendo que para su hermanos él suponía lastre al que en breve se añadiría el de los padres. Así decidió aliviarles la vida a los demás y quitarse de en medio. Entendible.

Somos una sociedad que más que un problema de soledad tenemos un problema con lo que entendemos por compañía. Somos extremadamente individualistas, egocéntricos y egoístas.

Otro caso. Un amigo cuya madre vivía en una isla y él, su único hijo, en otra. Él teletrabajador. Su madre desarrolla demencia, él comienza contratando a una señora que la cuide durante unas horas al día y va a ver a su madre cada 15 días. La madre estando sola se cae, empeora y se queda encamada. La solución que le dan en el hospital es simplemente que la abandone en el centro que ya se encarga el Estado de gestionarla porque entienden el enorme cambio que supone en su vida tener que atenderla. Le da pena que la salida sea esa y como solución busca alquilar un piso en su propio edificio para alojar a su madre, poner cámaras y así poder monitorizarla cómodamente desde el salón de su casa porque tenerla en su propia casa suponía no tener vida propia y perder a su pareja que no tenía porqué aguantar una situación así. Entre a y b creo que Dios eligió ninguna de las anteriores y se la llevó con él.

1 de may 12:51

No sé si has leído el libro de Fernando Díaz-Plaja, “El uruguayo y los siete pecados capitales” y qué opinión tienes sobre la radiografía que hace de la sociedad de tu país teniendo en cuenta que ya tiene sus años este libro. No conozco Uruguay pero he conocido uruguayos en mi país, eso no me da para sacar conclusiones claras pero sí que me han parecido muy wokeprogresistas como comentas